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jueves, 7 de mayo de 2020

SE LLAMABA EMILIO







SE LLAMABA EMILIO
Se llamaba Emilio y acababa de cumplir 50 años. Emilio era un hombre corriente, un vecino del barrio que luchaba por salir adelante trabajando en lo que salía. Yo le conocía de vista, de verlo por mi plaza. Emilio no llamaba mucho la atención; no era famoso, ni especialmente guapo, era lo que se dice un hombre sencillo, sin nada reseñable. Pero cuando le tratabas, Emilio se transformaba en un hombre amable y servicial y entonces ya le mirabas a los ojos y te dabas cuenta de cuánto se esforzaba por agradar.
Un día se me rompió un enchufe y no encontraba nadie que quisiera venir a reparármelo; eran los años de la bonanza económica y ningún electricista se dedicaba a las chapuzas. Alguien me dijo; llama a Emilio, es un manitas. Y así conocí a Emilio más de cerca; cuando vino a repararme un enchufe que llevaba meses roto y que nadie quería arreglarme porque no le compensaba. Luego fue la cisterna que goteaba, una puerta que no cerraba, un grifo chorreaba, etc. Pero yo ya no me preocupaba porque, si se averiaba algo, llamaba a Emilio que venía encantado con la sonrisa en la boca, y me hacía la chapucilla para ganarse un dinerillo en sus horas libres.
─Usted no se preocupe, tome mi teléfono y llámeme siempre que me necesite. Ahora tengo un trabajo fijo, pero ya encontraré un hueco.
Y yo le pagaba su trabajo y me sentía agradecida, porque sabía, que cuando me surgiera algún problema domestico, podría llamar a Emilio.
El día seis de marzo era viernes y entré en la farmacia de mi plaza y allí me encontré con Emilio. Le vi sudoroso y desmejorado esperando su turno para ser atendido
─¿Qué te pasa, Emilio, estás enfermo? ─Le pregunté.
─ No ando bien, no. Llevo un par de días con fiebre y diarreas. Ahora vengo del médico. Me ha dicho que es una gastroenteritis, voy a comprar las medicinas y me voy a la cama que estoy hecho polvo.
─Cuídate mucho ─dije, abandonando el establecimiento.
Sin saber por qué su aspecto febril se me quedó grabado, pero los españoles aún no teníamos miedo ni imaginábamos la magnitud de la tragedia que se avecinaba. Pasaron tres días y el Gobierno seguía sin tomar medidas, aunque el Covid-19 ya campaba a sus anchas por España, especialmente por Madrid, a causa de los numerosos actos multitudinarios que todos conocemos.
Durante esos días, al público sólo nos llegaban mensajes contradictorios que únicamente conseguían crear más confusión. «Que es como una gripe, que no corremos peligros, que en España no debemos temer una pandemia y bla bla bla».Y los ciudadanos moviéndonos de aquí para allá con total normalidad. Pero de pronto, el día 14,, el Gobierno decreta el estado de alarma y el confinamiento de la población.
Pero para Emilio ya era tarde. Emilio cumplió años el 22 de febrero y se premió a sí mismo con una tarde de futbol en el campo del Atlético de Madrid, ese fin de semana. Es casi seguro que allí se contagió, pero nadie supo darse cuenta del mal que le aquejaba hasta que fue tarde. Emilio empeoraba y su madre llamaba una y otra vez al ambulatorio, pero los médicos de cabecera ya no iban a los domicilios; atendían por teléfono.
─¡Que Emilio, mi hijo, está muy mal, que tiene mucha fiebre!
La voz al otro lado del teléfono preguntaba:
─¿Tiene sensación de falta de aire, se ahoga?
─No, sólo tiene mucha fiebre y diarrea.
─Señora, su hijo tiene una gastroenteritis
Y así pasaron unos días cruciales, hasta que Emilio, semi comatoso, el día 18 de marzo, al fin, fue trasladado al hospital en una ambulancia. Emilio ingresó directamente en la UCI, y cómo necesitaba intubación, le dejaron hablar unos segundos con su hija de doce años y con su madre antes de proceder. Fueron sus últimas palabras. Luego le sedaron y durante casi mes y medio estuvo ingresado sin saber que ya no saldría de allí. Cuarenta y cinco días de calvario para su familia hasta que la muerte le ganó la batalla el 30 de abril.
¿Pudo salvarse Emilio si las medidas de confinamiento se hubieran decretado antes? Nadie lo sabe, lo que es cierto e incuestionable es que el coronavirus ya se movía a velocidad de vértigo por Madrid a mediados de febrero
Este pequeño homenaje, que me nace del alma, se lo dedico a su familia y a él, si nos ve desde donde se encuentra ahora. Y también a todos los «Emilios» de España que se van de este mundo anónimamente porque no tienen quien les escriba un obituario.
¡Por ti, Emilio, mi «chapucillas» gentil!¡Nunca te olvidaré!
Ana Molina: escritora
07/05/2020

domingo, 31 de mayo de 2015

PANORAMA DESPUÉS DE LA TORMENTA




Quizás es que yo vivo imaginariamene en un país diferente a la España de nuestros desvelos, quizá es que yo soy más realista y menos optimista, o quizá, es que yo sé leer entre líneas… ¡quién sabe!  Viene esto a cuento, ante la desolación que siento por el panorama político que dejan las municipales y autonómicas en el suelo patrio, donde una mayoría de ciudadanos, ingenuos ellos, se congratulan por el hundimiento del PP. La corrupción ha castigado duramente a este partido y bien merecido lo tiene. Pero, no es solo la corrupción lo que ha espantado a sus votantes, han contribuido y mucho el sistemático incumplimiento de su programa electoral y la soberbia de Rajoy negando al pueblo el pan y la sal. A mí me gustaría ser tan optimista como a parte del público español que, ve en los grupos de ultraizquierda, la salvación de todos nuestros males. No es así a la vista está, y nunca lo será. 


Yo veo una España en pleno proceso de descomposición, en la que varios grupos a los cuales los ciudadanos importamos un carajo, se pelean entre ellos para llevarse la tajada más grande del pastel. Los de abajo, como siempre, teledirigidos por los medios de comunicación interesados que, lavan el cerebro a todo aquel que se deje, son culpables en gran medida de esta desintegración, pero no los únicos. Dios y la naturaleza dotaron al ser humano de libre albedrío, inteligencia, capacidad de análisis, y en última instancia, capacidad resolutoria para optar por un camino u otro.  No podemos obviar esto y si lo hacemos, es que no hemos entendido nada. Cuando yo estudiaba, uno de mis profesores me dijo la siguiente frase que, siempre he tenido en cuenta:
<< Si tu interlocutor te dice una cosa con palabras y sus hechos la desmienten, guíate siempre por los hechos>>
Es fácil y lógico el consejo ¿No creéis? Hablar no cuesta nada y los políticos saben que olvidaremos sus promesas incumplidas al cabo de unos meses. Son maestros en el arte de manipular y comer el coco. Pero para eso estamos nosotros para analizar sus hechos.
A mí no me interesan las palabras de ningún candidato: me interesan sus hechos y saber que lo que prometen puede ser cumplido.


No creo en Rajoy, ni en la dirección actual de su partido, porque me han demostrado con sus hechos, que no son de fiar y además, son unos corruptos o consentidores de corruptelas, por lo que descarto totalmente confiar en ellos. Tampoco creo en Pedro Sánchez al que solo oigo decir tonterías. Susana Díaz, protectora de corrupción estatalizada, me parece una maruja ávida de poder y notoriedad, empeñada en que el lodazal que es la Junta de Andalucía, siga en manos de quien tan mal lo gestiona, envolviéndose para ello cuan loca enamorada, en un andalucismo exagerado y ridículo. Pablo Iglesias y su troupe me aterran ¿Cómo pueden unos mozalbetes que lo han tenido todo, que han podido estudiar y vivir sin carencias, ser tan terriblemente resentidos? Me parecen eso, una pandilla de populistas, demagogos, resentidos, y revanchistas en los que no se puede confiar. Las recetas comunistas solo han dejado en el mundo miseria y desintegración moral. Si algún bien pensado cree todavía que sus  promesas pueden funcionar, es que necesita una revisión a fondo de su cabeza. Yo les invitaría a darse una vuelta por los países que han sufrido su yugo para comprobarlo. 


Por tanto, creo sinceramente que nuestros problemas no han hecho más que empezar y en esta ocasión amigos lectores, sí que me gustaría estar equivocada al ciento por ciento.
Feliz semana

viernes, 28 de noviembre de 2014

YO ACUSO.




Yo os acuso mamarrachos pretenciosos, corruptos repugnantes, de haber destruido España. Yo os acuso mentirosos hipócritas, de seguir tratando de engañar a los ciudadanos, de exprimirles hasta extremos insoportables, de haber acabado con la clase media, y habernos condenado a una vida de incertidumbre y de miseria.
Yo te acuso a ti Zapatero, de haber destrozado la economía española, repartiendo dádivas entre tus simpatizantes como si el dinero fuera tuyo.




Yo te acuso de haberte rodeado de un hatajo de mamarrachos y mamarrachas, sin la menor preparación y solamente atendiendo a tus intereses de partido.
Yo te acuso de haber humillado a las víctimas del terrorismo dejando sueltos a los asesinos y pactando con la banda terrorista en condiciones de igualdad. 

Yo te acuso desgraciado idiota, de haber masacrado con tu criminal ley del aborto a millares de no nacidos, como si fueras Herodes.
Yo te acuso de que por intereses partidistas, no enfrentaras la crisis económica que todo el mundo veía venir pero que tú negabas, en una huida hacia delante que dejó a España completamente arruinada.

Y te acuso por lo más tenebrosos y malvado de tú mandato, haber dado alas a los independentistas catalanes con el infame estatuto que, dinamita la soberanía española, y convierte a los españoles en ciudadanos de primera y de segunda. España y los españoles están siendo sistemáticamente humillados y afrentados por esos repugnantes nazis que se erigen en adalides de todos los valores, humillando a los ciudadanos que no comulgan con sus ideas y tratándolos como a desechos.
 Y te acuso de haber ignorado los clamores que apuntaban a la corrupción de tu partido, vanagloriandote de la honradez del mismo.


Y a ti Mariano Rajoy, al que yo di mi voto para botar del sillón presidencial al desgraciado ZP, a ti TE ACUSO de seguir la senda trazada por los socialistas, haciendo lo contrario de lo que llevabas en tu programa electoral. Nos has mentido y engañado de una manera infame. Has soltado al asesino Bolinaga con informes falsos, has continuado con las negociaciones con la banda terrorista, has vaciado las cárceles de asesinos repugnantes, has faltado a tu compromiso de reformar la Ley del Aborto, has colaborado con el nacionalismo catalán hasta que hemos sentido vergüenza de tu baboseo. 

Has permitido que ese traidor, sedicioso y lunático de Mas, nos humille con ese referéndum que no has impedido por que no te ha dado la gana, y has dejado que tu gente robe y mangue mientras mirabas para otro lado, sin hacer nada.
¿Pero no os da vergüenza robar de esa manera cuando todos cobráis tropecientos sueldos?


A mí me importa una mierda lo que os pase, es más; espero que la vida os trate como merecéis. No solo importa el dinero en esta vida; para mí es más importante el honor y la palabra y de eso, vosotros los políticos, carecéis por completo.
Me importa una higa vuestro futuro y el de vuestros hijos. No os veo como a personas, os veo como a cucarachas, así que, espero que vuestra suerte sea la misma que la de esos repulsivos insectos. 

Os habéis cargado a España, una nación milenaria, y ya nada la podrá recomponer porque vosotros, los políticos, solo miráis por vuestro interés. Ahora vendrán los comunistas a terminar de cargarse las Instituciones a terminar de arruinar la economía, y a implantar un régimen de terror como el de Cuba o Venezuela. Gracias a vosotros PP y PSOE, nuestra España, esa que jurasteis defender, está de nuevo al borde de otra guerra civil.


Que Dios y la Historia os den vuestro merecido !!CANALLAS!!

martes, 11 de noviembre de 2014

EL SILENCIO DE LOS BORREGOS




Borregos, una enorme manada de borregos dirigiéndose hacia el matadero, es lo que a mi juicio, somos hoy los españoles. Muy pocos queremos darnos cuenta del descuartizamiento del Estado Español que se está llevando a cabo en nuestras  narices. Muchos menos aún, los que lo decimos abiertamente, gritándolo a los cuatro vientos.
Fachas, nazis, extrema derecha, y toda clase de improperios, es lo que escuchamos los que nos sentimos orgullosos de nuestra Patria y nuestra Bandera. Tontos del culo, idiotas, etc., es lo que oímos los liberales librepensadores que, no seguimos las doctrinas de ningún partido político, ni de ninguna corriente política.



Una juventud lerda e ignorante, sistemáticamente alineada por un sistema educativo deleznable que, ha procurado idiotizarles convenientemente para que no sepan pensar por sí mismos, que ha procurado erradicar de los texto educativos su gloriosa Historia y pasado, con sus claros y sus sombras por supuesto, y les ha condenado al regionalismo tribal y empobrecedor de su localidad de nacimiento, unos jóvenes protegidos en exceso por sus padres y por unas Leyes aberrantes, más preocupados en tener el último modelo de Smartphone que en aprender y formarse. ¿Qué se puede esperar de estas generaciones? No se puede esperar nada. Los jóvenes de hoy en día, con una gloriosa minoría por supuesto, son incapaces de darse cuenta de que les están robando su soberanía, que les están despojando de sus derechos; en definitiva  de su futuro. Nada se puede esperar de ellos y tampoco se les puede culpabilizar en exceso: no se puede amar lo que se desconoce.


¿Pero y los mayores? ¿Dónde están los mayores? Los hijos de la guerra y la posguerra, los que tanto padecimos y sufrimos, los que carecimos de todo y solo tuvimos  el derecho de trabajar en cuanto nuestras piernas nos pudieron sostener ¿Dónde se esconde toda esa gente?¿Dónde están los hijos de la Transición? ¿Tan rápido han olvidado lo que tuvimos que aguantar y padecer hasta que tuvimos encauzada la Democracia?
A mí me duele España, me duele su declive y su empobrecimiento moral. Me duele ver a sus hijos ignorantes de su propia Historia. Me duele ver cómo estos mangantes, trileros, sinvergüenzas, ladrones, etc. nos birlan nuestra soberanía y se la entregan sin más, a esos acémilas repugnantes, hijos de mala madre, a esos tenderos fenicios corrompidos hasta la médula. Politicastros de mierda, cobardes, lameculos, hombres sin honor y sin palabra. Caterva de chuloputas de uno y otro partido, chusma corrupta, expoliadora y cobarde que hacen que hasta el infame Carlos IV parezca un patriota a su lado ¡¡Idos ya de España, marchaos al infierno todos juntos si es que el demonio os acepta, cosa que dudo!!



Españoles de bien, esos que aun amáis a vuestra Patria y os sentís orgullosos de nuestra Bandera, reaccionar, reaccionar, y en la medida de lo posible, haced lo que podáis, gritad, no os calléis, no consintáis esta traición de nuestros gobernantes.
Si callamos otorgamos, si miramos para otro lado, luego será tarde. Cuando queramos darnos cuenta ya se habrá consumado la traición y España habrá dejado de existir. Si no lo hacemos por nosotros, tenemos que hacerlo por nuestros hijos. Hemos de conseguir que se sientan orgullosos de nosotros; defendamos su legado y su Patria.

Españoles: nuestra Patria está en peligro y seremos nosotros, los ciudadanos de a pie, quienes tengamos que defenderla al igual que antes hicieron nuestros antepasados. Somos más y tenemos razón. Echemos de nuestras Instituciones a esta panda de delincuentes.

 ¡VIVA ESPAÑA y VIVAN LOS ESPAÑOLES DE BIEN!
¡Que Dios nos ayude!

lunes, 17 de febrero de 2014

LA INMIGRACIÓN ILEGAL




Queridos lectores: hoy voy a abordar el espinoso tema de la inmigración ilegal. A tenor de los últimos sucesos de Ceuta, es casi un imperativo tratar este asunto.
Antes de nada quiero que quede claro que lamento profundamente la muerte de cualquier persona, sea de donde sea. Pero no cometeré el error de caer en la demagogia que observo por parte de unos y otros. Es muy fácil criticar las actuaciones policiales como hace una gran mayoría que, no saben nada de nada. 


Los guardias civiles no hacen otra cosa que cumplir con su obligación, que es ni más ni menos, proteger nuestras fronteras. Los asaltantes de la verja y los que intentan entrar por la fuerza en nuestro territorio, son los que propician estas respuestas. No son pobres muchachos famélicos y pacíficos; son hombres adultos bien organizados que intentan cometer un delito y que no se andan con tonterías si tienen que utilizar la violencia extrema para lograrlo. Llegar a nuestro territorio es su meta y están dispuestos a hacer lo que sea para conseguirlo. Una vez en España ya no se puede hacer nada, porque ellos, asesorados por esas ONG “tan caritativas ellas”, vienen sin documentación alguna lo cual impide en la práctica, que puedan ser deportados a sus países de origen.


Los inmigrantes que llegan en pateras o asaltando las vallas de nuestra fronteras, no son angelitos tal como nos quieren hacer ver algunos medios de comunicación. Son hombres hechos y derechos, bien nutridos y con liquidez para pagar a las mafias las astronómicas cantidades que les cobran por traerles al “paraíso”. Una vez en España se agrupan entre ellos y se dedican a lo que todos sabemos. No hay más que visitar cualquier pueblo costero del levante español, para verles por cientos, vendiendo objetos falsificados. ¿O es que las buenas y caritativas almas de los demagogos, piensan que se alimentan del aire o pasan hambre?
Pocos africanos se integran en la sociedad española o europea. Su cultura les incapacita para realizar un trabajo en el sector servicios o similar. No tienen papeles, lo que les condena a ser eternos ilegales. ¿Qué hacemos entonces? ¿Acaso esas bien pensadas personas que tanto se solidarizan con ellos, les van a dejar vivir en sus casas y les van a ceder su trabajo? Noooo ¿Verdad? Pues entonces menos críticas a la sufrida Guardia Civil y menos demagogia.



España no puede abrir sus fronteras a todo el flujo migratorio de África, y hace bien impidiendo que, los ilegales, entren a la fuerza. Bastantes tenemos ya pululando por nuestras calles y ejerciendo la mendicidad que es su fin, en otros muchos casos. Europa nos deja solos con este problema y luego critica la utilización de la fuerza para repelerles. Hipocritona ella; como siempre. ¡Qué pena que los africanos no entren desde el mar del Norte y sean los países nórdicos, los que tengan el problema!


Soy, y me considero una persona sensible, pero eso no me impide tener sentido común. No creo en utopías y sí, en realidades. España en su situación actual, no tiene capacidad para mantener y dar oportunidades a nuevos inmigrantes. Cuando esto sea posible, que vengan todos los que legalmente deseen hacerlo; con sus derechos y sus obligaciones, pero así a la fuerza, ni uno. Y no me vale el tan socorrido y recurrente apunte, de que “nosotros también emigramos”, porque eso es decir parcialmente la verdad. Los españoles emigramos dentro de la legalidad; con papeles y contratos de trabajo y no entramos a la fuerza asaltando las fronteras y agrediendo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de los países. Menos tonterías y más sentido común.



¡Ah! y si alguien quiere adoptar algún subsahariano le puedo decir donde se reúnen unos cuantos, pero eso sí, que vaya preparando el billetero porque le saldrá caro: Solo el mantenimiento del teléfono móvil última generación que llevan, les saldrá por un pico.  
Amigos: un saludo y feliz semana.