sábado, 19 de octubre de 2019

¿Sr. SNCHZ, es usted un inútil o un felón?




Al final se va cumplir el dicho de que si por evitar una guerra asumes la indignidad, finalmente tendrás guerra e indignidad.
Lo paradójico de su conducta es que aunque no quiera tendrá que aplicar el artículo 155 CE, pero cuando lo haga lo hará sin dignidad alguna, más como única forma de parar los pies al fanatismo totalitario de la izquierda salvaje, que por su sentido de hombre de Estado, exigible a cualquier gobierno.
Torra se irá al carajo y de su mano usted y su gobierno.
El primero lo hará como un mártir para los suyos, usted como un felón traidor y cobarde para los ojos de España entera.
Se dice que su inacción no es más que táctica: esperar a que todo empeore y el pueblo se encabrone más y que Bruselas no vea con malos ojos una respuesta más contundente. A mí no me convencen sus razones.
Sólo veo que esa demora ya supone alta traición a la soberanía y a la dignidad del pueblo español, inconcebible en un estado democrático europeo.
Usted y su partido pierden votos a puñados, pero siempre cuenta con los golpes de efecto y esa fanatica adhesión de la cohorte de descerebrados que le votarán, haga lo que haga. Y con su egolatría intacta y mientras Cataluña se destruye, el odio crece, su ministro de la cosa se va de cena a Chueca y aparece en TV con cara de fastidio, usted, que debería poner orden en su tropa, nos dice que no pasa nada. ¡Así, con un par! ¡Pero señor mío! ¿Usted se ha creído que todos los españoles tenemos el coco comido por sus medios de comunicacion u lo que sean? Si tuviera un mínimo de conocimientos sabría que podría estár incurriendo en un delito de prevaricación impropia o lo que es lo mismo, en su modalidad omisiva.
La omisión llevada a cabo por un cargo público constituye, en sí misma, una presunta resolución prevaricadora.
Su obligación no sólo es aplicar la ley a los delincuentes golpistas por los delitos consumados, sino adoptar las medidas políticas que eviten su comisión futura y eso implica otras medidas que se deberían haber adoptado ya, fuera del manido artículo 155 CE.
¿O es que pretende colarnos un pacto encubierto y dejar el problema pospuesto para dentro de unos meses o años?.
De ser así, dígalo ahora y presente su dimisión por incapaz y asuma que ningún español de bien, llegados a este punto, va permitir semejante traición y humillación.

jueves, 23 de mayo de 2019

Madrid, Madrid, Madrid.


 

Quién iba a pensar que una niña de provincias, nacida en la tierra de la Alhambra, cobijada por los Montes de la Hoz y arrullada por el Río Velillos, una niña de pueblo, sin bagaje cultural, pero con unas ganas tremendas de comerse el mundo, enamorada de su tierra, de sus olores, de su cielo estrellado, de los perfumes de azahar y jazmín, acostumbrada a pasear por los jardines del Generalife, de pasar las tardes de domingo a orillas del Río Genil, en las terrazas de Las Titas, un mágico lugar donde se degustaba sangría y “perdices”, que a pesar de su rimbombante nombre, sólo eran patatas asadas aderezadas con sal y pimienta, levantaría el vuelo y dejaría el paraíso para ir a Madrid, una ciudad tan lejana como desconocida.
Madrid, nunca fue mi intención echar raíces en tu suelo, sino volver a la ciudad donde nací y pasé mi primera juventud.
Pero fue pisar tus calles, contemplar tus avenidas, tus bulevares, tus museos, y sentirme atrapada por esa magia que desprendes y sentir que había encontrado mi lugar en el mundo. Fue una noche de Noviembre cuando me enamoré de ti con un amor apasionado que aún perdura. Un amor que ha superado épocas difíciles en las que llegué a creer que nuestro idilio había acabado. Pero no, porque siempre que viajo vuelvo a ti convencida de que nuestro amor es indestructible, porque somos una pareja de enamorados que a veces no se soportan, pero que no pueden vivir el uno sin el otro. Fue en Gran Vía esquina con Alcalá donde se produjo el flechazo. Estaba cerca la Navidad y las luces te engalanaban. Cibeles y su vecina, la Puerta de Alcalá, el Palacio de Linares, pleno de hechizos y de fantasmas, el Palacio de Correos, todo refulgía con el esplendor que tu coqueta hermosura y tus hechuras de don Juan, acostumbrado a conquistar, lucía para la ocasión. Luego quise conocerte más y me fui a la Plaza Mayor para contemplar a los turistas con las bocas abiertas, admirando tu poderío. Recorrí tus calles y plazas, comí bocadillos de calamares, churros y chocolate en San Ginés y me extasié paseando por el Retiro, el parque más bonito de Europa, y viví las tardes del Café Gijón, con sus escritores y actores, bohemia pura de una época que se fue. Y aquí sigo, después de tantos años, convencida de que no hay otra ciudad como tú a la que yo, y porque me ha dado la gana, he querido dar el título de galán.
Ana Molina
06/05/2019

sábado, 16 de febrero de 2019

El eximio Doctor





Anda estos días muy ufano nuestro eximio “doctor”
Pues le dicen las encuestas que va a ser el ganador
Y ha convocado a las urnas con talante y decisión
Que a demócrata no hay quien gane a un socialista español
Impactados han quedado los sufridos ciudadanos
Viéndole lucir su estampa por muy remotos palacios
Guapo, altivo y galán, paseando por el mundo
En un Falcon nuevecito bien surtido de lo rico
Pagado con un dinero que no es del pueblo bendito
Pues le ha dicho la de Cabra que puede estar muy tranquilo
Se va a enterar la derecha cuando arrasemos de nuevo
Y me entronicen las urnas como a un nuevo Prometeo
Me dedicaré a reinar y otorgaré mis mercedes
A los lazis catalufos y a los que me sean fieles
Y contaré con su aplauso y hondo agradecimiento
Y pasaré a la Historia como un hombre de talento.
Disfruta como una enana la parejita de guapos
Pensando en ese mañana que ya sienten muy cercano
Y ya piensa Begoñita en decorar los salones
Con nuevas telas y rasos y carísimos crespones
Al estilo Hollywood que es lo que le gusta a ella
Pues lo ha visto en la revista de las mujeres más bellas
Calma, calma le pide, su buen amigoTexanos
Que aún no has ganado nada y ya lo has apalabrado
Que los españoles son un pueblo poco entendido
Y se pueden cabrear y votar al enemigo
Espera a recolectar antes de vender el trigo
Seguro que acertarás, te lo dice un buen amigo.
Ana Molina
16/02/2019.

lunes, 14 de enero de 2019

FRANCISCO MOLINA OLMOS IN MEMORIAN






«Te perdiste los olores
de tu pueblo en el verano
de los trigos en las eras
de los mirtos y los nardos…»

─Mándame ropa de abrigo, Juan, que no puedo soportar el frío que hace aquí.
Esta frase iba incluida en una de las escuetas misivas que Francisco Molina Olmos, vecino de Olivares de Moclín, (Granada), prisionero en el Stalag VIII-C, Sagan, campo de prisioneros de guerra alemán en Silesia, actual Polonia, le enviaba a su hermano Juan, combatiente republicano con el grado de capitán que como muchos otros españoles, incluido su hermano menor, Francisco, y su cuñado, Antonio, padre de la que esto escribe, tuvieron que exiliarse en Francia huyendo de la represión franquista. Antonio regresó al poco tiempo fiándose de las promesas que los emisarios franquistas les hacían prometiéndole que no les pasaría nada. No fue verdad porque le encarcelaron nada más cruzar la frontera. Juan permaneció en Francia pero tuvo suerte y encontró trabajo en una granja donde la dueña le escondía cuando los nazis y los gendarmes les buscaban para enviarlos a los terroríficos campos de exterminio nazi.. Francisco fue apresado mientras trabajaba por y para Francia en las CTE y junto a otros muchos españoles fue trasladado al citado Stalag donde permaneció un año aproximadamente.
Juan era su único consuelo pues, con sus escasos ahorros, le mandaba paquetes con comida, tabaco y ropa.  
«..Ya cayeron las hojas de los árboles
Como cada otoño desde siempre
Y las nieves con toda su crudeza
Se hicieron perpetuas, omnipresentes…»

Francisco sobrevivió relativamente bien durante este tiempo gracias a la ayuda de su generoso y buen hermano, pero un día, sin previo aviso, le mandaron subir en un tren de ganado junto a otros 12 prisioneros españoles y les mandaron, vía Breslau, otra ciudad polaca, a Mauthausen, donde llegó el día 17 de Septiembre de 1941. Francisco no sospechaba que este traslado iba a suponer un calvario mucho peor que el sufrido en el Stalag de Sagan pero pronto pudo comprobar que sus padecimientos no habían hecho más que empezar.
Hacinados en barracones infectos, sin ropa de abrigo, sin comida y con unas temperaturas de muchos grados bajo cero, los prisioneros se arrebujaban unos con otros en un infructuoso intento de darse calor.
Pero, ¿qué calor podían darse unos cuerpos famélicos y enfermos?
La noche pasaba lentamente entre tiritonas y llantos ahogados. De madrugaba, los nazis, y kapos del campo aparecían para increparles, vejarles, humillarles, y llevarles al trabajo. Subir los 189 escalones cargados con una enorme piedra en sus espaldas, bajar, subir, volver a bajar… y así, durante todo el día.
Francisco está débil y su escuálido cuerpo no puede aguantar el ímprobo esfuerzo. Al mes siguiente, concretamente el día 20 de octubre, es trasladado a Gusen, «el matadero de españoles», donde las condiciones de vida son infinitamente peores que en Mauthausen.  Francisco enferma de los bronquios y el intenso frío de aquel invierno, la carencia de alimentos y los malos tratos que recibe, junto al durísimo trabajo a la intemperie, no contribuyen precisamente a su mejoría.
─¡Aguanta, chaval, aguanta!… o estos te matarán si te ven enfermo ─le susurra un compañero.
Francisco se hizo un hombre entre trincheras y cañonazos, luchando desde los 19 años cuando apenas era un niño, sabe de padecimientos y privaciones, de vivir en peligro, pero esta barbarie actual apenas la puede soportar. Piensa que es un mal sueño, una pesadilla que pronto terminará y podrá volver a su pueblo, a sus Olivares. Quizá aquella chica que tanto le gustaba, aún esté esperándole… quizá…
Aguanta unos pocos días más, sin perder la esperanza, sacando fuerzas de su férrea voluntad, y de su noble carácter. Piensa mucho en su hermano y en su familia del pueblo. Desde que le trasladaron no ha podido escribir. Ni siquiera se puede imaginar la desesperación de Juan cuando Cruz Roja le devuelve el último envío por no haber encontrado al destinatario.
El tiempo se acaba para Francisco. El día trece de Enero de 1942 cumplió 25 años, pero apenas fue consciente de ello. Tose mucho, tiene un fuerte dolor en el pecho que apenas le deja respirar. Está tan débil y enfermo que al día siguiente no puede levantarse para ir a trabajar y la fiebre le consume. A las 9 de la noche le van a buscar. Francisco cree que le llevan a la enfermería, pero no. Junto a otros prisioneros es obligado a subir a un camión y luego cierran las puertas. Es el camión de la muerte de Gusen, una cámara de gas móvil donde asfixiaban a los pobres que ya no eran útiles ni podían trabajar.
Francisco Molina Olmos fue asesinado el día 14 de enero de 1942 a las 9,25 de la noche. El día antes había cumplido 25 años.
Pero él no murió ese día porque siempre ha estado presente en los corazones de su familia que, a pesar de los años transcurridos, le honra y le honrará mientras quede una gota de sangre Molina en este mundo.
La historia de su vida la podéis conocer en el libro que su sobrina, Ana Molina, escribió. Se llama, La Carta que nunca pude Enviar. Editorial Punto Rojo.




martes, 4 de diciembre de 2018

Sinopsis- El sombrío Camino de Atrás







¿Qué está sucediendo en el precioso pueblo donde nunca pasa nada? ¿Por qué últimamente todos los males se ciernen sobre él y sus gentes? Un exhibicionista que aterroriza a las niñas, una misteriosa desaparición y el brutal asesinato de la hermosa Angelita traen en jaque a la guardia civil que se ve impotente para descubrir a los culpables. Entre tanto, un inocente se pudre en la cárcel, pagando por un crimen que no cometió. El sargento Colomera y el cabo Morillas, su segundo en el mando del cuartel, están convencidos de que se ha cometido un error judicial y que el verdadero asesino aún anda suelto, y aun cuando el caso está archivado, desobedeciendo órdenes superiores, trabajan calladamente firmemente decididos a encontrar al culpable. Dispuestos a todo para hacer justicia aceptan la colaboración de dos lugareñas ignorantes y zafias, pero astutas y observadoras, que les ayudaran a reconducir la investigación. ¿Conseguirán sus propósitos? ¿Serán capaces de sortear las zancadillas de los prebostes locales y resolver el misterio? ¿Lograrán descubrir al verdadero asesino?

jueves, 1 de noviembre de 2018

EL FOTÓGRAFO DE MAUTHASEN: Mi opinión.




Hoy he ido a ver la película, El fotógrafo de Mauthausen. Confieso que he ido sabiendo el mal rato que iba a pasar, pero también sentía curiosidad por ver con qué rigor histórico habían tratado un tema tan duro, tan doloroso y tan cercano. Yo bien sabía que la risueña faz de mi tío, Francisco Molina Olmos y de mi tite, Manuel Lucas Martínez, así como la de Juan Jiménez Herrera, un vecino de mi pueblo que corrió la misma suerte, estarían más presentes que nunca y sin poderlo evitar buscaría sus caras entre los actores, como si mis héroes fuesen a aparecer en la siguiente escena.
La primera decepción que me he llevado es presenciar la llegada de un contingente de prisioneros, apenas quince o veinte, sin estar rodeados por SS con sus perros. En la realidad, la llegada de prisioneros a la Estación de Mauthausen poco tenía que ver con lo que aparece en la película. Allí llegaban por miles, exhaustos por varios días de encierro en los vagones, sucios, sin apenas poderse mantener en pie. La mitad de ellos, en muchas ocasiones, llegaban muertos. Luego, los supervivientes, eran obligados a cruzar la población, subir andando los cinco km de cuesta que separan la estación del campo rodeados de soldados y de perros.
Tampoco me ha gustado que a Gusen I, el campo denominado «Matadero de españoles», donde murieron mis tres héroes, apenas sea nombrado (un par de veces, creo). Otro de los «olvidos históricos», a mi juicio, es ignorar a los demás prisioneros que se jugaron la vida al igual que Boix y hacer ver que casi todo el mérito fue suyo. También me ha parecido una tomadura de pelo que presenten al industrial Pochacher, que se enriqueció con el trabajo esclavo del llamado «Kommando Pochacher», como un caritativo ciudadano preocupado por la suerte de los integrantes del Kommando.
Los integrantes de este grupo, formado en su mayoría por los prisioneros más jóvenes, entre los que había muchos españoles, se jugaron la vida para sacar esos negativos del campo. Tampoco se ajusta a la verdad la toma de contacto con la señora Anna Poitner: no fue así ni mucho menos. Pero lo que ya me ha dejado sin palabras por ser inimaginable en aquel infierno, es que Boix diese una paliza a su jefe nazi, destrozara el laboratorio, y saliese con vida. Quien haya tenido esta «genial idea» se ha cargado de un plumazo el poco rigor histórico con el que un asunto tan serio y tan doloroso ha sido tratado. Todo ello sin menoscabar lo que Boix, desde su privilegiada posición en el campo, consiguió. Conclusión: lean cualquier libro sobre el tema si quieren saber de verdad lo que allí pasó.

Ana Molina

sábado, 18 de agosto de 2018

SPAIN IS DIFFERENT


¡Es increible!Las cosas que pasan en nuestro país a veces rozan lo esperpéntico. En Madrid, capital de España, existe un sindicato de manteros, es decir, una representación oficial de una actividad ilegal. Un sindicato que da cobertura legal a una actividad ilegal que comercializa productos falsificados, que son controlados por mafias que ganan millones. Siguiendo esta premisa, no tardaremos en ver a otros delincuentes imitando la idea. ¿Imaginan un sindicato de aluniceros o de carteristas del metro?¿O de pederastas, violadores, etc.?...¿por qué no?.. son también actividades ilegales que no declaran sus ingresos y a nuestra alcaldesa le mola cantidad todo lo que está al margen de la Ley. Un comerciante está obligado a declarar sus beneficios porque si no viene Hacienda y le brea. Así son las cosas en esta España nuestra, irreconocible desde que gobierna esta gentuza. Habrá que preguntarse. ¿Quién controla los beneficios que produce la venta de miles de manteros en toda España?¿Quién se lleva ese dinero que es negro?(lo de negro es por el dinero), no se me enerve el personal y me llamen racista. ¿Lo controla el Estado?¿El Ayuntamiento?¿Los políticos?¿Un señor de Vigo....? Esa es la ecuación que hay que despejar. Y por si fuera poco, Carmena, ese cruce de mona Chita y avutarda, que debería estar encerrada en una jaula del Zoo, nombra al jefe de dicho sindicato pregonero de las fiestas del Barrio de Lavapiés, momento que este orangután malnacido aprovecha para insultar, desde la tribuna oficial y con la complacencia de los politicuchos miserables afines, a la Policía Municipal de Madrid por intentar hacer su trabajo y aplicarles las ordenanzas vigentes.!Toma ya¡!¡Democracia bolivariana de la buena! Media África asaltando nuestras fronteras, guiris inglesas insatisfechas sexualmente denunciando "que en España hay muchos españoles". ¿Qué quería que hubiera?¿Acaso extraterrestres con un buen cipote? Moros salidos violando en grupo como los carroñeros, golpistas nazi-tractorianos humillando al Rey y a los Españoles. Ciudadanos indefensos, hasta las narices de pagar y aguantar, avergonzados por la inacción y la ceguera de la casta política. Carmena, Colau, Snchz, PP, etc. Con vuestra cobardía y vuestro buenismo tontorrón estáis llevando a España a su desaparición. Como ciudadana libre os digo que dais mucho asco.¿Sabéis?